lunes, 30 de junio de 2008

Campeones, Campeones, oeoeoeeeeeeeeeee
















Campeones? SIIIIII, por dos motivos,
1 - Porque hemos ganado la Eurocopa y hemos seguido el partido en vivo y en directo desde la habitacion del hotel, a la 1 de la madrugada, con la almohada en la cara, intentando apagar los gritos de emocion. Que dificil es ver un partido semejante y mantener el silencio, y si no, que se lo digan a Ruben.

2 - Porque tambien hemos superado un dia critico. Si, efectivamente, ha sido un dia de reposo y de idas y venidas al wc. -Los dos- No pasa nada, no hay que alarmarse, es el Delhi Belly famoso que, en el caso de Ruben, lo esta superando a base de antibioticos y suerito traido desde Espana (lo que nos hemos acordado de ti, Marisa). En el caso de Estefania, se le ha juntado con el periodo, bonita mezcla, y ahi esta, atiborrada tambien de quimica. Y que hariamos sin las drogas... Por aqui nos ofrecian "magic medicine" pero ea, que no, que ni aryuveda ni sumersion en el Ganga, por si acaso.

Y esta tambien ha sido otra aventura, de las de contarla despues, riendonos en la sobremesa. Un hospital que no abre los domingos (ni emergencias), un taxi con el motor parado en pleno trafico (menos mal, no urgia tanto) y una pareja paciente, abriendo las puertas del automovil para que entre mas aire y se pueda respirar, entre tanto. En fin. Hemos dormido un monton y nos encontramos muchisimo mejor. Ahora seguiremos cuidandonos (como hasta ahora, porque aun no sabemos que ha sido), y en marcha!!

Rishikesh ha sido una ciudad con bastante mas tranquilidad y mas limpia. Ademas, el monzon azota de lo lindo y, pese a que la calle se convierte en riachuelo y el agua te llega a los tobillos, ha refrescado mucho el ambiente y, la verdad, se agradece. El hotel era mas decente, con un balconcito y vistas al Ganges. Habia un par de templos interesantes, de varios pisos y alguna que otra caminata. No obstante, visto nuestro estado, nos hemos limitado a descansar, ver a Nadal y la Eurocopa, leer (hay un monton de librerias con libros buenisimos y tirados de precio) y vagear. Las vistas desde la terraza del hotel y la musiquilla de la tienda de discos de abajo, nos la sabemos de memoria. Ya os la cantaremos. Jaja.

Y ahora nos iremos a Mussoorie, ciudad de 30.000 habitantes, mas arriba del Himaya, a 2.5 h. de aqui. Iremos en taxi, no siendo que nos entre una urgencia y el autobus local no quiera parar :) Seguiremos informandoos de nuestras aventuras, bichos y demas.

Mua mua mua

sábado, 28 de junio de 2008

Sobre la inmundicia




















Rishikesh, estado de Uttaranchal


En los tres ultimos dias sentimientos contradictorios vuelven a aflorar. Tras dos dias en Haridwar, ciudad sagrada hindu, desconectados del mundo (los continuos apagones de luz hicieron que todos los cibers cerraran) y un poco desencantados por lo que nos rodeaba, hemos decidido venirnos a Rishikesh, ciudad tambien sagrada, mas pequena, mas turistica y el paraiso de todos los yogis y los que buscan un retiro espiritual en un ashram –hay por todos los lados-. Un retiro… eso es justo lo que nosotros necesitabamos! (creo que hemos acertado).


Haridwar es una de las ciudades mas antiguas existentes aun hoy en dia. Segun la mitologia hindu, es aqui donde, junto con otras tres ciudades, se derramaron gotas del elixir de la inmortalidad. Ademas, es aqui donde el rio Ganges, uno de los rios sagrados de India, emerge del Himalaya. Para los hindues, la diosa Devi esta personificada en el y por eso fieles de todo el pais vienen tanto a Haridwar como a Venares a banarse en sus aguas y limpiarse de pecados o morir, encontrando la salvacion. Presenciar esto es una de las cosas mas emocionantes que hemos visto en nuestra vida.


Si no fuera por la magia de dicho ritual, la visita a esta ciudad supone un total encontronazo y desagrado hacia todo lo que lo rodea.


Yo, Estefania, me ha costado reconocerlo, pero ayer llegue a plantearme donde esta el encanto ese de la India del que todos hablan. Yo, Ruben, lo venia sospechando desde el principio. Estos dos ultimos dias hemos estado muy quemados. Primero, la suciedad y despues, la suciedad. Por ultimo, la suciedad. Es tal la basura, vertederos y montanas de residuos donde quiera que mires, que te da la sensacion que India se hunde en ella. Las 6 horas de trayecto en tren Delhi-Haridwar, fue un continuo sufrir. Jamas habiamos podido imaginar tanta podedumbre, tanta miseria, tanta mierda y tantas cienagas donde, encima, la gente vive, se alimenta y se bana. No sabes si llorar o vomitar directamente. No te cabe en la cabeza como un pais, una civilizacion entera, ha podido llegar a estos niveles de indigencia y penuria. No es posible entender que, los que dirigen el pais o los que tienen poder, pretendan el desarrollo obviando su gente, su habitat, toda su cultura. No salimos de nuestro asombro; las abuelas siempre nos han dicho que “la pobreza no esta renida con la suciedad”, pero lo que aqui vemos es pura inmundicia y gente que no hace nada al respecto.


La calle es el vertedero municipal donde puedes escupir, hacer pis, tirar el cubo de agua sucia, las peladillas del platano, la botella vacia de agua, las zapatillas rotas y todo lo que te venga en gana, ademas, descaradamente, sin ningun pudor, asi lo has visto, asi lo has aprendido. Hay urinarios al descubierto en la calle (para hombres solamente, claro, las mujeres tendran que hacerselo encima o aguantarse a llegar a casa… o vete tu a saber donde lo hacen) y es normal que el urinario este al lado o enfrente de un restaurante. Bonita vista y precioso olor mientras comes. Aggghh!!! Si tienes ganas de hacer del dos (caca), no pasa nada si eres hombre: te bajas los pantalones, te pones en cuclillas y… ale. Esto no lo hemos visto en la ciudad, pero si a lo largo de todo el recorrido en tren. Hombres y mas hombres y mas hombres… haciendo de vientre. No se preocupan por esconderse en unos arbustos, que va!, lo hacen ahi enfrente de ti, al lado de su vecino, enfrente de su casa, en mitad del poblacho, mientras tu pasas de largo, viendolos por la ventana… (sin comentarios).


Asi encontramos Haridwar entera, incluido el hotel donde aguantamos dos noches (que, tontos nosotros, habiamos pagado por adelantado). Hemos sido testigos de pobreza en Mexico y en Peru, pero siempre hemos visto gente intentando vivir en ella lo mejor posible, intentando limpiar, quiero decir, no sentarse en la cochambre, como si nada. A la gente no parece importarle, nadie limpia; por lo visto los barrenderos y los de los crematorios son la casta mas baja de la sociedad, los denominados “intocables”. A lo mejor por eso no se pasean de dia… (lo haran de noche?)


Pero, de verdad, apenas se soporta. La gente camina calle arriba, calle abajo sin parar, y muchas veces (creemos) sin destino. Los vehiculos no paran de pitar, molestando a los peatones. El calor atrae a un sin fin de moscas que se te pegan al sudor. El monzon (ha llovido por la manana) crea todo el camino de tierra un barrizal, ensuciandolo todo aun mas. Bonigas y pis de vacas, burros y perros, gente andando descalza… El hotel en el que estabamos alojados era tan asqueroso que solo conseguimos ducharnos un dia (solo agua fria, encima). El agua de la ducha, sin banera ni plato, cae directamente al suelo del bano, entre el lavabo y el retrete y, pese que el invento es un poco japones, pone perdido todo (si no lo has puesto perdido antes de otra cosa). El retrete, por cierto, es un agujero en el suelo y, si no he sido lo suficientemente escatologica hoy… por el suben cucarachas. El resultado? La primera noche no nos dimos cuenta, estabamos muy cansados; en la segunda no hemos pegado ojo y nada mas amanecer, a las 6 de la manana, hemos cerrado las mochilas y hemos salido por patas.


Y buff, si no fuera por el Ganga, el Ganges… Como dijimos antes, tal rito hizo que la mugrienta ciudad mereciera la pena. Junto a cientos de fieles, a eso del anochecer, acudimos al Ghat principal (las escalerillas de piedra que descienden hasta el rio, donde la gente se bana). La gente realiza ofrendas a la diosa-rio en forma de cestos realizados con grandes y resistentes hojas (ignoramos la planta), relleno de preciosas flores rojas y naranjas, una enorme vela y alguna que otra moneda o billete. Un sacerdote que andaba por alli se ofrecio en explicarnos el ritual y guiarnos en la ofrenda.


Estefania:
Yo me apunte, Ruben quedo a escasos metros de mi, fotografiando la ocasion. Pese a que resulta un poco claustrofobico verse en el medio de tantisima aglomeracion de personas, el ambiente espiritual del momento lo envuelve todo. Descalzos fuimos haciendonos paso hasta el borde del agua. Con la canastilla de flores en mis manos me sumergi hasta las rodillas en ella. Estaba fria pero no me parecio sucia, de hecho, me emocione. El sacerdote me fue guiando: lavarme las manos, tocar la cara, el pelo, ir diciendo el rezo, frase a frase, repitiendo lo que el decia. En un ingles muy simple me pregunto por el nombre de mi marido, de mis padres, de mi hermano, de si queriamos tener hijos y me explico que lo que yo estaba rezando era por ellos y por nosotros, por una larga vida para todos, por salud, comida y trabajo. Tras coger un punado de flores y llevarmelas a la cabeza, las arroje al agua. Despues, encendi la gran vela y deposite el cesto en el rio, que no tardo en desaparecer, agua abajo. Junto a el, numerosos cestos mas, iluminados por las potentes velas, navegaban sobre el agua…


Emocionada, de vuelta con Ruben, disfrutamos del resto de la ceremonia, con mas fuego, tambores y rezos cantados. Otro sacerdote nos puso un punto rojo en la frente (una raya a Ruben) y asi, ensimismados por esta magia, nos dirigimos a un concurrido restaurante.


Eso es lo que no acabamos de entender, que entre tanta magia, entre templos preciosos y dioses adorados, dejen reunir, de nuevo, tanta porqueria.


Ruben:
Mi experiencia difiere un poquito de la de Estefania, como explicare ahora. Es cierto que el Ganges y este lugar en especial tiene una gran relevancia en la cultura Hindu, algo que se puede palpar en el ambiente… pero va mas alla.


En la tarde estuvimos en un pequeno rincon de veneracion, sin aglomeraciones ni prisas, en el que gente creyente cumplia uno de sus suenos, vivir en su propia carne el contacto con la divinidad, personificada en el rio. Incluso yo llegue a emocionarme ante esa pasion. Sin embargo, cuando cayo la noche y nos acercamos al rito oficial, la cosa cambio. De nuevo estres, prisas, agobios, desconcierto… sobre todo por mi parte. Sin mas ni mas, un hombre se acerco a nosotros y nos pidio que lo siguieramos para participar en el rito, “deprisa, deprisa”, no hacia mas que decirnos… y ante la estupefaccion del momento, alla fuimos. Nos coloco en un lugar determinado sin explicarnos nada mas y nos exorto a que hicieramos una ofrenda. Estefania la hizo, queriendo sentir la experiencia en su piel. Yo me negue… no porque no quisiera hacerlo, sino porque me oponia a ser una marioneta, de aqui para alla, sin sentido, sin explicacion… necesitaba un poquito de autonomia… incluso despues de ello, el hombre volvio a insistir. La respuesta fue la misma, queria despejarme y comprender todo aquello, el por que de la situacion.


La ofrenda fue emocionante, sin embargo, una vez paso el tiempo y pude relajarme ante el barullo, lo reconozco.


Y para acabar el rito, un hombre nos invito a entrar en un templo a observar algunas de las imagines sagradas de su interior, “no money, no money”… hicimos caso de buena fe, nos ofrecimos a que nos hicieran un rezo para obtener larga vida marital y familiar, felicidad, salud, hijos… con un componente final… todo bajo un modico precio de 1000 rupias… a que me recordo todo esto en ese momento? A algunos aspectos semejantes del cristianismo: las bulas… si tienes dinero, al cielo, sino…

miércoles, 25 de junio de 2008

Adaptandonos al caos














Madre mia, tres dias solamente en Delhi y ya nos sentimos como en casa!!! El primer choque cultural va cediendo paso a la adaptacion y la normalidad. El agobio tan estresante que sufrimos el primer dia al pasear por los bazares y las calles ya no es tan intenso. Poco a poco vamos aprendiendo a circular entre motos, bicicarros, motocarros, vacas, gente, autobuses y automoviles. Es el caos mas absoluto que en la mente de uno pueda caber. Es algo asi como que en una carretera normal, de tres carriles, aqui se convierte en cinco. Los espejos retrovisores no se utilizan, de hecho, los meten hacia dentro. En su lugar se toca el claxon incesantemente, que viene a decir “eh, cuidado, que paso!”. Las normas de circulacion practicamente no existen, si acaso, se respetan los semaforos. El resto significa un continuo cambio de carriles, pitido en lugar de intermitentes. Ah, y, por supuesto, gente pidiendo, o vendiendo algo, entre medias… La calle se convierte en una autentica jungla de vehiculos y de ruido.

Los bazares, tipo zoco, se extienden a lo largo de calles, o mas bien, callejones. A primera vista uno diria que por ahi no entra un coche. Que no? Pues aqui hacen para que entre eso, y mas. Para pasear por estas zonas uno tiene que ir con la mente muy tranquila y, en vez de agobiarse, disfrutar porque, a pesar del estres que produce tanto viandante, vacas echadas en medio de la calle, perros flamelicos, todo tipo de automovil y un sin fin de puestos y tiendas entre basura, barro, suciedad y gente pidiendo, es ALUCINANTE. Merece la pena pararse en un huequecillo y ponerse a observar a la gente pasar. Hay gente para todo, desde luego; dejando a un lado los pesados que te quieren vender la moto, la gente es muy amable. Se interesan por uno y siempre preguntan de donde eres, que has visto y adonde te diriges. Algunos posan para las fotos, otros hacen cola para hacerselas contigo. Estamos disfrutando mucho.

A traves de la Oficina de Turismo municipal alquilamos un chofer para ayer y hoy. Hemos visto un monton de sitios increibles: templos, mezquitas, fuertes. Ha sido muy comodo porque, afuera hacia un calor axfisiante (hasta Estefania no para de sudar!) y el coche tenia aire acondicionado.

Pronto colgaremos fotos. Hoy nos vamos pronto a la cama pues manana nos sale un tren a las 6:30 am. Nos dirigimos al Himalaya!!!! Por cierto, la comida…. Mmmmm que rica!!!!!!! Por 1,5 euros nos ponemos las botas los dos!!!

Un monton de besos!!!

martes, 24 de junio de 2008

Aterrizando





Barrio de Parjaganh, Delhi, 11:30 pm.

Menuda experiencia la de este dia… la verdad es que existen pocas palabras para expresar el cumulo de sentimientos que nos han inundado desde el mismo momento en el que dejamos a un lado el avion con todas las comodidades del “primer mundo”… El propio aeropuerto fue un adelanto de lo que esperaba mas tarde: caos, suciedad, dejadez, desidia… Al menos esas son las conclusiones a las que llegamos en las primeras horas de nuestra visita al pais.

Caos reflejado en cada una de las cosas que veiamos, desde el trafico, hasta las conexiones de la luz y telefono; suciedad en cualquier lugar; dejadez en todo lo imaginable; y desidia en la manera de actuar con lo que se tiene alrededor.

Pero no quiero ser injusto, mi vision en el primer dia es la propia de un shock cultural en toda regla… impresion y perplejidad, desconocimiento, impredicibilidad, ignorancia… y, a la vez, ansias de seguir profundizando en el por que de India, cual es la filosofia de su(s) cultura(s), ahora tal vez aletargada(s) pero con visos de renacer, una(s) cultura(s) que un dia alimento la imaginacion de los hombres y mujeres mas influyentes de la historia.

Este hechizo continua hoy siendo cierto y teniendo plena validez. Quienes lo descubren no quedan indiferentes ante el: o les cautiva o les repugna.

Ruben.

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Asi ha sido nuestro dia, unas horas cargadas de emociones contrariadas, de sentimientos de perplejidad, de confusion, de rechazo, de fascinacion y de admiracion. Es verdad que resulta dificil de explicar. Han sido tantas cosas las vividas hoy que podria llenar 3 o 4 folios… pero esto se convertiria en un sin fin narrativo de nuestro dia a dia. Sin embargo, comentare dos, por haber sido fuertes emociones y por ser contrarias entre si.

Me he sentido tonta. Pense que seria mas facil, que teniamos experiencia, que no caeriamos como se dice que caen los turistas… pero hemos caido. No es que nos hayan timado, no, pero tengo la sensacion de haber estado todo el rato prestando atencion y dando coba a cada vendedor que nos acosaba. Es muy agobiante, no paran y, desde luego, tenemos que aprender a decir “no”. Me siento tonta porque he comprado un conjunto de ropa que no me gusta y que sabia que no era el mayor precio. Al mostrar interes y poner un precio me di cuenta de que no podia retractarme y negarme y, aunque lo intente, acabo por ganar el vendedor. Que no pasa nada, que me lo pondre, que no es tal dinero… pero es el hecho. Es lo que hemos vivido todo el dia, gente que se nos pega a hablar, unos super majos que simplemente tienen interes por saber de donde somos y por dejar claro su orgullo indio y otros, sin embargo, liantes que no te los quitas de encima porque no somos secos suficientes.

Me he sentido muy emocionada. Tras ver un pequeno templo escondido a Ganesh (dios hindu, el de la cabeza de elefante, hijo de Shiva), decidimos entrar, sin saber muy bien como comportarnos. Descalzos y timidos, esperando no herir a nadie, nos limitamos a contemplar las distintas esculturas y ofrendas que van depositando sus fieles (flores, fruta, dinero…). Ya pensabamos en irnos cuando uno de los sacerdotes se nos acerca, me aconseja que le de una pequena donacion (al Dios) y nos bendice, pintandonos un punto rojo en la frente a cada uno. De repente, suenan unos tambores, muy fuertes, y nos conduce a cada uno a tocar unas campanas colgando del techo. Otro sacerdote comienza a cantar iniciando un precioso ritual con fuego y movimientos de baile, dedicandoselo a los distintos dioses. Al compas de los tambores seguimos Ruben y yo tocando la gran campana mientras que los fieles, al sonido de la musica, se iban acercando a orar. Nos bendicieron con agua, con el humo del fuego sagrado, nos pusieron otro par de puntos amarillos y nos dieron unos caramelillos. Se de nuestra ignorancia en esta religion y del por que de cada paso, pero, pese a no creer, nos llego muy adentro. Fue el hecho de sentirte totalmente integrado entre unos extranos que, en ese momento, nos trataron como hermanos.

Y asi creo que es la India, un continuo fluir de sentimientos, a veces contradictorios, pero siempre dejandote con la fascinacion de querer continuar descubriendola y, sobre todo, entendiendola.


Estefania

sábado, 21 de junio de 2008

Cuestión de horas


Madre mía, hoy en Salamanca el calor aprieta: unos 32 graditos. Precisamente hoy, oficialmente, empieza el verano. Ya era hora, dicen. Ya es hora, también decimos nosotros, aunque, como siempre, cuando empieza a hacer bueno tenemos que irnos. Mañana nos sale el vuelo desde Madrid; a las 6 de la tarde, mucho mejor, así vamos con calma…


… y hablando de calores, menuda nos espera, hemos visto predicciones de 46 grados de media. Lloviendo. Olé, olé, olé. ¿Y qué harán los indios en estos casos?, ¿tomarán chai con hielo? (Ay, si hielo no deberíamos tomar!!!). En menuda nos vamos a meter; intentaremos recordar los -30 grados que hemos sufrido este largo invierno, a ver si funciona… El caso es ir de extremos.


Y ahora ya, la próxima vez que escribamos será desde el país de las especias y la seda. Estamos con los últimos preparativos; aún nos queda meter todas las cosas en la mochila, lo tenemos todo esparcido en la cama de Adri (gracias). Aunque adelantamos un logro sorprendente: 3 pantalones + 3 camisetas + 1 chaqueta + 5 calzoncillos/bragas + 2 pares de zapatos… todo eso, para 6 semanas!!!!! Yo (Estefanía) aún no me lo creo, ni yo (Rubén) de ella, tampoco. Veremos cómo venimos ;p


Poco más por hoy… vamos a ver si logramos irnos pronto a la cama y así, por primera vez, ir como rosas al aeropuerto (yeah, right), jejeje. Seguid contándonos cómo pasáis vosotros los días y ¡¡seguid disfrutando del buen tiempo!! Esta semana ha cundido bastante, comidas y cenas con la familia querida (nos habéis cebado), unas cañitas y pinchos con los amigos y la sisterina, algunas comprillas por el mall salmantino y algún que otro paseo por el centro, sintiendo casi claustrofobia por las calles, no estando ya acostumbrados al barullo y gentío de los viandantes.


Lo dicho, SEGUIMOS EN CONTACTOOOOOO.

martes, 17 de junio de 2008

De jet lag


Ver mapa más grande


2:20 am.

Estamos de jet lag. 22 horas de viaje y 15 durmiendo al llegar a casa no ayudaron mucho, no. Esto va a ser un poquillo difícil: cuando empecemos a adaptarnos al horario español, entonces será ya hora de irnos… en fin, es lo que tiene esto.

Pues eso,¡¡ ¡que estamos en Salamancaaaa!!! Ya hemos disfrutado del cariño familiar (los hemos visto a todos muy guapos), hemos conocido a Anubis (el nuevo perrito de la abuelita Fany), nos hemos puesto las botas con el queso y el embutido y hemos empezado con la dosis de prevención de malaria: hoy, 4 pastillitas, cloroquina + proguanil (compradas en el aeropuerto de Londres, que aquí no se comercializan). Efectos secundarios? Aún no, que hayamos notado… veremos si alucinamos esta noche…

Un pequeño disgustillo: nos hemos olvidado encima de la mesa de Chicago nuestro plan de viaje con mapas, itinerario, opciones a) y b) de hoteles, formas de conexión entre ciudades y horarios de transporte, teléfonos de contacto importantes… un trabajo de recopilación realizado a lo largo de los últimos 4 meses, una verdadera *utadilla. Menos mal que aún nos quedan 5 días y de algo nos acordamos… Y, a ver, en qué viaje alguien no se deja algo importante?! Jajaj, contadnos, contadnos.

Ahora vamos a meternos en la cama e intentar dormir… (o jugar a la ds hasta quedar machacados ;p )

Mua-mua

viernes, 13 de junio de 2008

Un día para España, ocho para India


¡Ay, qué nervios!

Mañana, entorno a estas horas, estaremos camino al aeropuerto con destino Madrid. Un viaje planeado desde casi hace un año está a punto de empezar. Mucha emoción, muchas ganas, mucha ilusión y, como siempre, mucho aún por solucionar... (hay cosas que nunca cambiarán, no importa cuantas veces nos lo propongamos, jajaja).


Este año, además, hemos incorporado un nuevo reto: el cambio de papel y boli por pantallita y teclado. Pensamos que pasaremos algunas horas muertas en cibercafés, aireados por humildes ventiladores, refugiándonos del sopor de media tarde y de lluvias torrenciales (aunque quién sabe cómo será aquéllo...). De cualquier forma, nos encantaría que nos acompañarais en nuestra aventura y, a su vez, seguir sabiendo de vosotros a lo largo de estas semanas veraniegas.

Por ahora poco más. Hay que arreglarse y salir a realizar las últimas compras. Carlos viene en 5 horas a cortarnos el pelo (menudas melenas que tiene Rubén, hace dos que no se lo toca). Kwuaku se llevará las plantas esta noche. Ramón vendrá a cenar e intentar acabar con los restos de la nevera. Ay...(suspiro) ¿Qué haríamos sin los amigos?. Aprovechamos para mandar un montón de besos a todos los que ya no estáis aquí (Amanda, Sésar, nuestro querido Gusiluz, Pablo, Angélica, Capis...), a los que os acabáis de ir (familia numerosa Caro Ponte, queridísima amiga Aran, ahora entre cajas y apuntes, qué tal llegáste; sis, en la clase de ayer faltabas tú, ¡nos hemos graduado!) y a todos los amigos que os encontráis alrededor del mundo entero (Andrés, te echaré de menos en Salamanca; Eleni, Laura, nos dará tiempo a ir de pinchos y ponernos al día, Lauri, Tel, suerte con los cálculos; Esther, nos toca ir a Valladolid, quizás en agosto; Eli, cuándo vienes a Chicago; Manu, Margaux en lindísima; Kate, en Lisboa encontrarás la paz; familia Castro, esperemos que disfrutéis muchísimo de esas barbacoas... ¡¡dejadnos algo para la vuelta!!; SONYA, CLAIRE, MICHELLE, ANNE, PAT...writing a bilingual journal will have to wait for the next time, hahaha... does anyone volunteer for translating? We wish you a grrrreat summer, we´ll share everything when we get back!!

... En fin, FAMILIA, QUE VAMOS PARA CASAAAAAA. Un montón de ganas de veros a todos, de quereros, de besaros, de recibir vuestro cariño, de comer embutido, de pasear con vosotros por nuestra querida Salamanca, de disfrutar de esas casi 3 semanas que estaremos de nuevo juntos. Óscar, Anabel, Adri... ojalá podamos también vernos. No será lo mismo sin vosotros. Tías, primo, nos tomaremos un buen helado en Los Italianos.

A todos vosotros, gracias por estar ahí.
¡¡Os seguiremos contando!!

Os queremos mucho,

Rubén y Estefanía