domingo, 20 de julio de 2008

Desde un mar de Arabia con sabor portugues




















































Sabado 19, 14:25 h.
Estamos machacados. Nos duelen todos los musculos del cuerpo -y mas-. Ayer a mediodia llegamos a Diu, una islita en el Mar de Arabia que fue colonia portuguesa hasta 1961, tras 23 horas de viaje. Primero un motocarro, luego un autobus, luego el tren nocturno, luego un motocarro, seguido de un jeep, despues otro motocarro y, para variar, otro motocarro diferente. Buff, menuda paliza, que viaje tan interminable y agotador! Sobre todo por el cambio de vehiculo constante (a veces estos chismes tienen un limite estipulado que no pueden pasar y te obligan a bajarte, cargar de nuevo con todo y buscarte otro motocarro que pueda continuar el destino deseado), el calor y las condiciones del viaje en si. El autobus y el tren, vaya, bien, con espacio para las piernas pero ventanas minusculas en el primero y durmiendo en literas con un senor que roncaba como un rinoceronte en el segundo. El jeep y los motocarros... madre mia, menudos cachibaches. Embutidos es poco, en un coche donde nosotros no sacamos mas de 9 plazas, ibamos 17...y con maletas!!! Asi aguantamos 3 horas, temiendo atrofia muscular, asfixie o vuelco del vehiculo. Que barbaridad. El motocarro es divertido, se mete por cualquier sitio, suele ir muy mono decorado y, como no tiene ventanas (aunque si techo), vas muy agustito con el viento. Eso si, con las mochilas que te quitan el poco espacio que tienes y los botes que vas pegando... ay.

Lo bueno es que, al llegar a Diu, no dudamos en alojarnos en el mejor hotel de la zona, un resort con piscina enfrente de la playa al estilo Benidorm, en el que estamos a cuerpo de rrrreyyyyyyy.

------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------

Domingo, 20:30.

Ay, que relax, no nos queremos ir!! Es nuestro tercer dia en Diu y apenas hemos salido del hotel. Pero es que estamos fenomenal: dormimos hasta tarde, pedimos el desayuno a la cama, nos refrescamos en la piscina y echamos un partido al voley en el agua, despues dormimos la siesta y vemos una peli (hay un monton de canales en ingles :D), volvemos al agua a hacer un poco el chorras, nos relajamos en las tumbonas leyendo un poco, algun paseo... y, despues, cenita en el balcon de la habitacion (pescadito fresco, fresco, al estilo portugues, mmmm) y otra peliculita antes de dormir. Ole.

Jajaja. Vamos a empezar nuestra quinta semana en India y necesitabamos un retiro asi. Ademas, creemos que los proximos dias seran intensos, pues todo el mundo nos advierte de la locura que supone Bombay y de lo sucia y pobre que es Calcuta... oookay. Pero bueno, hasta manana por la tarde no hay que preocuparse; aun queda tiempo para dormir, jugar en el agua... De todas maneras esta vez el viaje sera tranquilo, cogemos un avion y en 2 1/2 h. estamos en Bombay. Mucho mejor, por tierra suponia otra locura de un dia entero, volviendo a intercambiar trenes, buses y carromatos. Quita, quita.

Y bueno, hablemos de nuestros 3 ultimos destinos, desde donde lo dejamos en la ultima cronica...

Ranakpur >> Aqui tambien nos alojamos en un buen hotel con piscina donde descansamos un dia entero. El templo jainista del S. XV que visitamos al dia siguente es imposible de describir con palabras: muy, muy grande, majestuoso y lleno de detalles tallados en marmol. Impresionante.

Udaipur >> Una ciudad muy, muy bonita y tranquila. Pese a que su mayor atractivo, el lago Pichola, estaba seco, la parte antigua de la ciudad tiene en si mucho encanto con callejuelas estrechas, de piedra, empinadas y laberinticas, regaderas por las calles al estilo serrano, un monton de tiendecitas, templitos y algun cafe indo-europeo. Asi anduvimos los dos dias y medio que estuvimos, calle arriba, calle abajo, desayunando capuccino con tarta de chocolate o de queso con frambuesas, comiendo gnocchis con nata y champinones (hay dias que la comida india, su aroma y su sabor nos salen por las orejas) y realizando alguna que otra comprilla (Estefania no se resiste). Y muy bien, la verdad. Aqui nos despedimos de Manosh, nuestro chofer, no sin antes darle una buena propina.

Diu >> Sorprendente ciudad portuguesa en medio de India, con habitantes de nombres portugueses, iglesias coloniales, fuertes al estilo peninsular, bacalao y expresiones del tipo "ola" y "obrigado"... Muy tranquila, sin casi vehiculos por sus calles, casitas encaladas y en tonos pastel, pero con playas sucias y aguas marrones (quizas a causa del monzon??). Por la manana estuvimos en un pequeno pueblecito marinero, con barcos de madera construidos a la manera tradicional y hombres en las calles cosiendo sus redes, camisetas de Espana y del Barcelona y bufandas de Portugal. Lo dicho un lugar diferente dentro de la diversa India.

Y nada mas por hoy! Nos vamos a cenar (otra vez pescado?) y manana, si es posible en Mumbai, colgamos fotos. Aqui, tiempo hemos tenido, si, pero la conexion es leeeeentiiiiisimaaaa.

Un monton de besos,

Boa noite, ate a proxima!!

viernes, 11 de julio de 2008

Entre Palacios, Fuertes, dunas, elefantes y camellos













































En verdad la India es un pais insolito. No deja de sorprendernos, divertirnos, cabrearnos, desconcertarnos, impactarnos y desafiarnos. La diversidad (cultural, geografica, linguistica, religiosa) es tal, que es imposible quedarse indiferente, cada dia es un descubrir algo nuevo.

Rajasthan no tiene nada que ver con los estados del norte que hemos visitado previamente. Es mucho mas pintorescto y atractivo, aunque mas rural y mucho mas pobre. En estas tierras, tradicionalmente "la Rajputana", vivian los caballeros o "Rajputs" y de su herencia encontramos numerosos fuertes, fortalezas, ciudades amuralladas e increibles palacios. El norte y este son de un verde intenso, con enormes campos de arroz que nos recuerdan a Japon. En ellos trabajan las mujeres, cosechando a mano grano a grano, bajo un sol amenazador mientras los hombres, en su mayoria, descansan adormilados bajo la sombra de un arbol, o se divierten en pequenos grupos charlando o jugando al ajedred. Estamos viendo una sociedad muy machista e injusta, donde las mujeres trabajan sin descanso y los hombres descansan sin reparo. Ellas, en sus saris de vivos colores (amarillo fosforito, azul turquesa, rosa fucsia, naranja intenso) cayendoles sobre el pelo y la cara, agachadas entre la inmensidad del campo verde, suponen una bonita aunque triste estampa. Ruben, de hecho, se ha vuelto feminista y se enciende en acaloradas criticas, como las siguientes:

-- "Una sociedad que pretende entrar en la modernidad como una de las grandes potencias economicas del futuro, no puede permitirse semejante desigualdad. La mas llamativa es la anteriormente comentada, pero no la unica. Si tenemos en que en su mayor parte en India sigue estando vigente el sistema de castas, no dudaremos en reconocer que los problemas siguen siendo graves. Y es que el sistema democratico indio fue mas una imposicion de las clases altas y educadas en el modelo britanico, una vez se produjo la independencia, que una conquista del pueblo. El resto "mundo indio" sigue sumergido en la noche de los tiempos, con sus costumbres y sus habitos (en un 95% religiosos) y que las breves y lentas reformas son promovidas por unos gobiernos que nos recuerdan a la Ilustracion europea del XVII. Todo esto esta muy bien, pero no se puede permitir que, ante el auspicio de la religion y la costumbre, sigan desigualdades en cualquier modo intolerables. La educacion universal y gratuita podria ser una de las mas beneficiosas soluciones para esta situacion".

Las tierras del sur y el oeste del estado, sin embargo, son mucho mas aridas, con el desierto "Gran Thar" en toda la frontera con Pakistan y los campos de arroz dan paso a tierras baldias, con arboles que recuerdan a los campos de castilla y rebanos y rebanos de ovejas, cabras, camellos labrando... y poco mas. Un paisaje muy desertico se expande durante cientos de kilometros y cuesta imaginar, desde nuestro coche con aire acondicionado, que alguien pueda sobrevivir alli.

Gracias a Manosh, nuestro chofer, y a la libertad que supone tener vehiculo propio, estamos recorriendo la region, en una interesante ruta: Jaipur-Pushkar-Jaisalmer-Jodhpur (desde donde escribimos) y en los proximos dias Ranakpur y Udaipur.

El trayecto Agra-Jaipur resulto una autentica aventura. El estado de las carreteras (de pronto asfaltadas, de repente encharcadas, como acto seguido es un camino de cabras, seguido de autopista de pago -en obras a la mitad-) y la conduccion temeraria de los indios, nos mantuvieron las siete horas de viaje en vilo, temiendo, de nuevo, lo peor. Pese a todo, y exceptuando un pinchazo, llegamos sanos y salvos. Esta angustia con los dias parece que se disipa y, curados ya de espanto, ahora somos capaces de cerrar los ojos y dar alguna que otra cabezadilla (generalmente alguno de los dos hace guardia), depositando nuestra confianza en Manosh, que es un fierecilla.

Jaipur, la "Ciuda Rosa" como la llaman, fue pintada y decorada en ese color, el de la hospitalidad, a finales del S. XIX, con motivo de la visita del Principe de Gales, mas tarde Rey Eduardo VII, y desde entonces la tradicion continua y la repintan de tiempo en tiempo. Es hermosa, si, pero se vendra abajo si no la cuidan... como parece ser que no cuidan nada, exceptuando el Taj Mahal...

Rodeada de una muralla de unos 10 km y con varias puertas de acceso (algunas con entrada exclusiva del Maharaja de Jaipur, que vive en una parte del Palacio), el casco antiguo esta perfectamente disenado y planificado, con calles paralelas y perpendiculares muy bien trazadas. Jaipur esta llena de vida, con un sinfin de tiendas de telas, especias, pulseras y demas, a excepcion de los domingos, en que parece desierta y que nosotros aprovechamos para descansar en la terraza del hotel (uno de los mas bonitos y agradables en los que nos hemos alojado del mundo!!) y para darnos un masaje Ayurveda de cuerpo entero. Que relajante, que maravilla, como nos quedamos los dos de a gusto, justo antes de meternos en la cama... zzz

Jaipur tambien es agradable porque sus habitantes no agobian ni molestan como lo hacen en Delhi, por ejemplo, y puedes pasear con tranquilidad. Hay varios palacios interesantes que visitar en la ciudad, pero sin duda, lo que mas nos emociono fue el Palacio-Fuerte de Amber, situado en lo alto de una colina, a unos 11 km de Jaipur. La empinadisima subida al Palacio se puede hacer a pie o en elefante y nosotros, por supuesto, nos aventuramos a hacerla a lomos del paquidermo. Estefania no cabia en si de la ilusion que le hizo y Ruben se emociono al imaginarse, tiempo atras, a los Maharajas ascesciendo del mismo modo. Que animal tan bonito y bueno, anda muy despacio, pero sentados en la canastilla uno va muy comodo. El Palacio en si tambien es muy hermoso, con un templo a la diosa Kali, bonitos aunque mal conservados frescos y unas estancias caprichosas y lujosas con aposentos para unas 22 queridas, unidas por un pasadizo secreto para las "discretas" visitas nocturas del Maharaja.

Camino a Pushkar, junto a Ajmer, de nuevo nervios en el coche. No importa que sea una via de un solo sentido, aqui hay que estar en alerta: cuando menos te lo esperes puede aparecer una moto, otro coche, un camion, autobus, tractor, vaca, perro, cabras, rebano de 100 ovejas -cruzando la autopista!!- o, lo nuevo de la zona, camellos tirando de un carro (como lo solian hacer las mulas en Espana) y gente andando desnuda por la via (no, no son exhibicionistas ni peligrosos personajes, simplemente son jainistas despojados de cualquier propiedad material -incluyendo calzones-). Bueno, al menos las vistas nos mantienen entretenidos y, de vez en cuando, los de los autobuses nos saludan (van, como era de suponer, a rebosar incluso en la "terraza"). Otras veces, sufrimos de espanto al ver 3, 4 o 5 miembros de una familia en una vespa y sin casco (como??? si, hombre, dos ninas pequenas sobre el tanque de la gasolina, junto al volante, el padre conduciendo, la madre detras de el y, en sus brazos, un bebe). Madre mia.

Pushkar es el lugar ideal para descansar. Este pueblecillo (15.000 habitantes) es una parada tranquila en la ruta de la peregrinacion. Segun la creencia hindu, el dios Brahma, al pasar por esta region, dejo caer una flor de loto que llevaba en la mano, de cuyos petalos mano el pequeno lago entorno al cual se situa. Sus cientos de templecillos, algunos realmente pequenos, sus pequenas tiendas y la practicamente ausencia de automoviles, invitan realmente a pasear. Nos alojamos en un hotel precioso y, de nuevo, hicimos bastante el vago, tirados en las hamacas.

Tras dos dias... Jaisalmer, a 7 horas de viaje hacia el oeste, en pleno desierto Gran Thar, cerquita, cerquita de Pakistan... Llegar a este lugar es como retroceder en el tiempo, volver al mundo de las carabanas de la ruta de la seda. La ciudad, de un dorado intenso por el color de su piedra, aparece imponente construida en un cerro dominando todo el espacio semiarido de sus alrededores. Una vez alli, puedes facilmente imaginar su antiguo esplendor, las calles llenas de mercaderes que preparan sus mercancias para ser vendidas en tierras lejanas, las caravanas partiendo y llegando, especias, sedas... Y es que la ciudad esta muy bien conservada, pues mantiene muchos de sus edificios historicos (templos y havelis o palacios) y la estructura de la ciudad intacta. Pero, sin embargo, la presion del turismo y la escasez de agua pueden estar condenando para siempre a esta magica ciudad. Muchos de los edificios del casco historico estan convirtiendose en hoteles para forasteros y otros en tiendas de souvenires. Seria una verdadera pena que una ciudad que ha sobrevivido al paso del tiempo, asedios, comercios y desiertos, desaparezca por culpa de su belleza.

Aunque con calor (torrido e insoportable) nos lanzamos a otra aventura mas: la de realizar una pequena travesia por el desierto a lomos de... camellos!!! Si, parece que este es el ano de las monturas (caballos en Galena, Illinois; elefantes en Jaipur; camellos en Jaisalmer)... cual sera la proxima?? El resultado?, jajaja, muchos nervios al principio, muchas risas y disfrute mientras tanto, y muchas agujetas y moratones en las nalgas al final (ay, ay, ay). Pero si, merecio la pena. Vimos el atardecer y el amanecer desde las dunas y, aunque no pudimos hacer vivac como pretendiamos porque se puso a llover, nos alojaron en unas humildes cabanas y un camastro que contribuyo mas a nuestras agujetas y dolor de espalda. La cena y el desayuno muy ricos, si, pero quedamos absolutamente machacados. Aun hoy, dos dias despues, seguimos con dolores y moratones, jajaja!

Despues de Jaisalmer nos vinimos a Jodhpur, la "Ciudad Azul", desde donde escribimos. Aqui a todo le ponen nombre de colores! pero si, por antojo de otro Maharaja, el de Jodhpur, las casas estan pintadas de azul cielo (refleja el calor y auyenta a los mosquitos, dicen). Estamos estupendos, alojados en una haveli (mansion-palacio) y descansando un poco mas. Esta manana visitamos el fuerte y un palacio. Esta tarde pasearemos por la zona antigua y quizas compremos alguna cosilla. Ya os contaremos...

... Esta si que ha sido una entrada larga!!!

Un monton de besos desde Rajasthan!!