

















Han pasado solo tres dias desde la ultima vez que escribimos y, con todo lo que hemos visto y hecho, parece una semana entera.
Hablemos de Chandigarh, una ciudad de concepto occidental y desarrollo “nacional” posterior. Es decir, cuando Le Corbusier planifico la ciudad a eso de mediados del S. XX, se propuso establecer una urbe moderna, dividida por varios sectores rectangulares de mismas dimensiones (47 de 800 x 1200m cada uno), identicos entre si, donde la gente pudiera vivir, alimentarse, ir a orar, a la escuela, divertirse… y entre ellos una red de carreteras y amplias aceras interesantes. Y, en efecto, logro lo deseado: una ciudad muy moderna y ordenada, contrastando con cualquier otra ciudad en la india. Pasear por alguno de los sectores (en especial el 1, 4, 17 y 22) es agradable. Casi no hay trafico, no hay tanta basura por las calles, los espacios son abiertos, con muchas zonas verdes a lo largo de las calles, sin chabolas ni casi pobreza y con gente mucho mas moderna (lo suponemos por la ropa occidental, los coches y las mujeres en moto). Chandigarh es, en efecto, una ciudad con dinero. El desarrollo nacional posterior del que hablabamos es, sin embargo, el toque indio que ha permitido que una ciudad de reciente estreno este ahora practicamente en decadencia. Algunas de las imagenes adjuntas lo testifican: los entonces pisos de cemento de tres plantas con paredes de colores, puertas y ventanas de diseno diferentes entre si, son ahora practicamente inapreciables y, en su lugar, se observan edificios deteriorados con neones y anuncios de hoteles, tiendas y restaurantes, viejos, fundidos y medio colgados. Es una pena.
Por 60 rupias (1 euro mas o menos) dimos un largo paseo en ciclocarro recorriendo las calles de la modernidad india e hicimos un par de paradas curiosas. Por ejemplo, el increible edificio de diseno de las Cortes y ayuntamientos (Chandigarh es curiosamente tambien capital de dos estados), donde tuvimos que pedir un permiso por escrito para entrar y fotografiar la escultura famosa "Open Hand" (mano abierta) del mismo arquitecto, muy bonita. Tambien nos perdimos por el laberintico parque de 20 hectareas creado a base de materiales reciclados, organicos y rocas. Aunque nos morimos de calor, fue un paseo precioso. Eso si, de nuevo, vimos fuentes y espacios altamente deteriorados, una verdadera pena. Por ultimo, nos refrescamos en el sector 22, el mas pijo, donde sorprendidos nos encontramos con tiendas de marcas conocidas (Puma, Lewis, Adidas…), tiendas ordenadas y con aire acondicionado al estilo norteamericano, no caoticos bazares.
Si, la verdad es que el dia cundio bastante y, tras comernos una hamburguesa vegetariana con patatas fritas muy seca (dijimos no a la lechuga, tomate y cebolla, por si acaso), caimos rendidos en la cama.
Al dia siguiente regresamos en tren a Delhi, donde nos esperaba el chofer que hemos contratado para estas dos semanas. El viaje en tren, por supuesto, tambien es otra aventura, no ya nuestros asientos, parecidos a los de casa, comodos y con aire acondicionado, sino lo que supone la estacion y la subida al tren en especial. Esto es, de hecho, digno de grabar en video y colgarlo en u-tube. La estacion, una ciudad en si, con todo tipo de gente entremezclada, unos tirados en pleno pasillo con mantas o telas a modo de cama y todas sus pertenencias esparcidas alrededor, como si fueran a vivir ahi un par de dias (a lo mejor lo hacen?) y otros adinerados con porteadores llevando 4 o 5 maletas (dos en la cabeza, otra colgada de los dientes… algo asi). Despues, el tren se divide en 5 clases, dependiendo de los vagones. Al principio, los de lujo; en la cola, madre mia, la cola. Esta es una de las imagenes mas tristes que hemos visto en nuestra vida. De sentirse uno sentado en comodas butacas, fresquitos (hasta hay que ponerse chaquetas), con personal sin parar de traer comida y bebidas (y eso que nosotros no vamos en la clase de mas lujo, sino en segunda), a ir viendo los vagones sucesivos, la siguiente clase igual a la nuestra pero con ventiladores y ventanas abiertas, la siguiente con sillas duras en vez de comodas butacas, la siguiente con bancos en vez de sillas… y, por ultimo, la ultima, sin bancos ni sillas ni casi ventanas. Hombres, mujeres, ninos y equipajes acinados en un espacio claustrofobico, sin casi ventilacion, con poca luz… ni sabemos como pueden sobrevivir a tal viaje. Ver subir al tren a los pasajeros de estas ultimas tres clases resulta desolador; obviamente, al carecer de asientos reservados, el conseguir plaza es un asunto de vida o muerte, si no, preparate a pasar todo el trayecto a pie. Se forman pelotones en las puertas, casi peleas y la gente intenta subir por la ventana de emergencia, la unica sin barrotes. Lanzan al nino de 10 anos, el mas espabilado, y despues van introduciendo como puedan las maletas… es horrible.
Y en Delhi, vuelta a recordar tiempos pasados: caos, suciedad, gente por todas partes, trafico extenuante… menos mal que todo fue solo de pasada. Muchos recuerdos se nos vinieron a la mente: uno no se puede ni imaginar la cantidad de gente que vive en este pais, hasta que no esta en el. Son como hormigas, aparecen por todas partes, te rodean por todos lados, con un incesante ir y venir… nos hemos llegado a preguntar donde tienes que ir para encontrar la paz en un pais asi… ojala que en el resto de nuestro viaje podamos hallar alguna pista.
Una vez ya con nuestro conductor, nos dirigimos a Agra, a unas 5 horas desde Delhi a causa del trafico. Llegamos al anochecer, bastante cansados de todo el dia de viaje. Eso si, no dudamos, en pegarnos un buen madrugon y estar preparados a las 5:30 h de la manana, para ver el Taj Mahal amaneciendo y con pocos turistas. De todas las ideas preconcebidas e imagenes vistas, la realizada en vivo y en directo, es, sin duda alguna, de poner la carne de gallina. No es ya el simbolo de amor y toda la historia romantica creada entorno al Taj (que emociona tambien, por supuesto), pero es el edificio en si, de un diseno de tal sublimidad que hace que el viaje entero a este pais merezca ya la pena. Es el edificio mas bello que jamas habemos contemplado, con un exquisito cuidado y filigrana de piedras preciosas, una a una esculpidas y encajadas perfectamente en el marmol mas puro y mas blanco que pueda existir y todas ellas, haciendo perfectos y bonitos dibujos de flores y grecas. Resulta increible que alguien pueda haber llevado a cabo un proyecto tan bello. Su interior, donde yace una replica de las tumbas, es aun mas impresionante, con piedras preciosas y diamantes que brillarian e iluminarian toda la bobeda a la luz de la luna llena y una antorcha. El Fuerte de Agra, donde vivio el Raja con su familia y donde permanecio encarcelado los ultimos anos de su vida, resulta tambien impresionante, a pesar de las barbaries cometidas por los britanicos, habiendo quemado los techos para llevarse las piedras preciosas y haber lastimado los detallados y bonitos frescos. En fin.
Ahora escribimos desde Jaipur, en el estado de Rajasthan, un estado muy pobre e increiblemente bello, dicen. De momento, por lo que hemos visto, va a ser que es verdad. El norte es muy verde, lleno de campos de arroz. Estamos alojados en un hotelito realmente bonito, decorado con el tema de “Las mil y una noches”, lleno de detalles. Llevamos toda la manana relajados, desayunando un lassi y un crepe de platano y chocolate. Aqui, de verdad, hemos comido y dormido por fin bien.
En este ordenador no hay lugar para el USB y subir las fotografias. Tendran que esperar. Que los lectores formen las suyas propias, ayudados por nuestras descripciones… :)
Desde la ciudad rosa,
un monton de besos para todos.
3 comentarios:
lo que tengo entendido es que buscan la paz en su interior; "their inner being", they call it. No me extraña, pues con esas descripciones de lugares tan caóticos... pero nosotros no tenemos tal caos y aun así, muchas veces no encontramos la paz.
aprendedlo y nos los contais. Besos. esther
hola chicos, me alegro mucho de que esteis bien y de que os haya encatado el Taj Mahal. Lo que contais de los trenes es muy ilustrativo para que nos hagamos una idea de como es el país.
Seguid disfrutando del viaje y escribiendo.
Muchos besos.
Adri
ESTHER,
en Rajasthan estamos empezando a comprender lo de la "inner peace"... ya escribiremos manana con mas calma. El viaje es cada vez mas emotivo.
Oye, que tal tu examen!!!???
Puedes escribirnos tambien al email.
Te queremos!!! MUA MUA MUA
ADRIIIII,
eres genial. Que tal tu tobillo? Y el curre? Si te agobias siempres puedes salir a airearte paseando por las Ramblas, cabron!!! (o ir a visitar el museu del Camp Nou, jejje)
Te queremos, un monton de besos para ti!
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