
Sabado 19, 14:25 h.
Estamos machacados. Nos duelen todos los musculos del cuerpo -y mas-. Ayer a mediodia llegamos a Diu, una islita en el Mar de Arabia que fue colonia portuguesa hasta 1961, tras 23 horas de viaje. Primero un motocarro, luego un autobus, luego el tren nocturno, luego un motocarro, seguido de un jeep, despues otro motocarro y, para variar, otro motocarro diferente. Buff, menuda paliza, que viaje tan interminable y agotador! Sobre todo por el cambio de vehiculo constante (a veces estos chismes tienen un limite estipulado que no pueden pasar y te obligan a bajarte, cargar de nuevo con todo y buscarte otro motocarro que pueda continuar el destino deseado), el calor y las condiciones del viaje en si. El autobus y el tren, vaya, bien, con espacio para las piernas pero ventanas minusculas en el primero y durmiendo en literas con un senor que roncaba como un rinoceronte en el segundo. El jeep y los motocarros... madre mia, menudos cachibaches. Embutidos es poco, en un coche donde nosotros no sacamos mas de 9 plazas, ibamos 17...y con maletas!!! Asi aguantamos 3 horas, temiendo atrofia muscular, asfixie o vuelco del vehiculo. Que barbaridad. El motocarro es divertido, se mete por cualquier sitio, suele ir muy mono decorado y, como no tiene ventanas (aunque si techo), vas muy agustito con el viento. Eso si, con las mochilas que te quitan el poco espacio que tienes y los botes que vas pegando... ay.
Lo bueno es que, al llegar a Diu, no dudamos en alojarnos en el mejor hotel de la zona, un resort con piscina enfrente de la playa al estilo Benidorm, en el que estamos a cuerpo de rrrreyyyyyyy.
------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
Domingo, 20:30.
Ay, que relax, no nos queremos ir!! Es nuestro tercer dia en Diu y apenas hemos salido del hotel. Pero es que estamos fenomenal: dormimos hasta tarde, pedimos el desayuno a la cama, nos refrescamos en la piscina y echamos un partido al voley en el agua, despues dormimos la siesta y vemos una peli (hay un monton de canales en ingles :D), volvemos al agua a hacer un poco el chorras, nos relajamos en las tumbonas leyendo un poco, algun paseo... y, despues, cenita en el balcon de la habitacion (pescadito fresco, fresco, al estilo portugues, mmmm) y otra peliculita antes de dormir. Ole.
Jajaja. Vamos a empezar nuestra quinta semana en India y necesitabamos un retiro asi. Ademas, creemos que los proximos dias seran intensos, pues todo el mundo nos advierte de la locura que supone Bombay y de lo sucia y pobre que es Calcuta... oookay. Pero bueno, hasta manana por la tarde no hay que preocuparse; aun queda tiempo para dormir, jugar en el agua... De todas maneras esta vez el viaje sera tranquilo, cogemos un avion y en 2 1/2 h. estamos en Bombay. Mucho mejor, por tierra suponia otra locura de un dia entero, volviendo a intercambiar trenes, buses y carromatos. Quita, quita.
Y bueno, hablemos de nuestros 3 ultimos destinos, desde donde lo dejamos en la ultima cronica...
Ranakpur >> Aqui tambien nos alojamos en un buen hotel con piscina donde descansamos un dia entero. El templo jainista del S. XV que visitamos al dia siguente es imposible de describir con palabras: muy, muy grande, majestuoso y lleno de detalles tallados en marmol. Impresionante.
Udaipur >> Una ciudad muy, muy bonita y tranquila. Pese a que su mayor atractivo, el lago Pichola, estaba seco, la parte antigua de la ciudad tiene en si mucho encanto con callejuelas estrechas, de piedra, empinadas y laberinticas, regaderas por las calles al estilo serrano, un monton de tiendecitas, templitos y algun cafe indo-europeo. Asi anduvimos los dos dias y medio que estuvimos, calle arriba, calle abajo, desayunando capuccino con tarta de chocolate o de queso con frambuesas, comiendo gnocchis con nata y champinones (hay dias que la comida india, su aroma y su sabor nos salen por las orejas) y realizando alguna que otra comprilla (Estefania no se resiste). Y muy bien, la verdad. Aqui nos despedimos de Manosh, nuestro chofer, no sin antes darle una buena propina.
Diu >> Sorprendente ciudad portuguesa en medio de India, con habitantes de nombres portugueses, iglesias coloniales, fuertes al estilo peninsular, bacalao y expresiones del tipo "ola" y "obrigado"... Muy tranquila, sin casi vehiculos por sus calles, casitas encaladas y en tonos pastel, pero con playas sucias y aguas marrones (quizas a causa del monzon??). Por la manana estuvimos en un pequeno pueblecito marinero, con barcos de madera construidos a la manera tradicional y hombres en las calles cosiendo sus redes, camisetas de Espana y del Barcelona y bufandas de Portugal. Lo dicho un lugar diferente dentro de la diversa India.
Y nada mas por hoy! Nos vamos a cenar (otra vez pescado?) y manana, si es posible en Mumbai, colgamos fotos. Aqui, tiempo hemos tenido, si, pero la conexion es leeeeentiiiiisimaaaa.
Un monton de besos,
Boa noite, ate a proxima!!
3 comentarios:
Una hora para ponerme al día en vuestro interesantísimo blog de viajes. Conseguís que viajemos con vosotros, disfrutando y sufriendo el azar del viaje, tan propicio multiplicador del tiempo.
Ya sabéis nuestras dificultades para visitaros y contactar. Corrales está en otra galaxia mesetaria. Así que trataré de transmitir vuestras crónicas a la familia. El resumen es fácil: un maravilloso viaje.
Besos y abrazos.
Yo también sigo con gran entusiasmo vuestras cronicas. Pero cuando pensasis volver!! Me teneis más alucinado que nunca. No dejais de sorprendernos y de hacernos vibrar. Yo sigo muy bien por aquí. Un beso de parte de mamá que hablé con ella ayer domingo.
Muchos besos.
No sabeis lo feliz que nos hace contar con lectores tan entusiastas. Nos hacen sonreir cada uno de vuestros comentarios, y nos alegra saber que nos acompanais tambien en el viaje. Angel y compania, un monton de besos para todos vosotros. Reservad un par de noches en esa galaxia mesetaria vuestra... nos apetece un monton.
Adri, pero que majo eres! Te queremos. Un monton de besos para ti.
Publicar un comentario